Querida Aura

Querida Aura, 

Hola mi chiquitita, hoy se cumplen tres meses desde que te fuiste al cielo. Yo siento que ha pasado mucho más tiempo porque el dolor hace los días largos y te extraño cada minuto de mi existir.

 Hoy he estado pensando mucho cómo sería tenerte aquí con nosotros ahora. Nuestra vida sería TAN distinta. Ya ni me acuerdo como y/o qué hacen los bebés a los tres meses, cuales son los milestones respectivos de esta edad. Lo único que sé es que estaríamos felices y completos. Disfrutando cada momento contigo, cada gesto, cada sonrisa, cada sonido, todo. Qué difícil es “soñar” sabiendo que no importa lo que hagas, tu sueño nunca va a ser realidad!  

 Me he encontrado con mucha gente en la calle que me dice, tranquila, todavía eres joven (yeah right), y pueden tener más hijos… Primero, no necesariamente es así; y segundo, yo no quiero otro bebé, yo te quiero a ti Aura. Nadie puede reemplazarte y yo lo único que quiero es tenerte a ti conmigo y abrazarte y no dejarte ir nunca.

 El fin de semana tuve dos sueños contigo, no era tu cara, pero eras tu. En el primero, la noche del viernes, era como si te hubieran devuelto a nosotros. Como que alguien te tenía y te había devuelto. Yo estaba feliz. En el sueño eras una bebé como de seis meses y hablabas y decías papá, y yo te preguntaba cariñosamente como era posible que hablaras, si tan solo eras una bebé. Estaba feliz, pero en mi cabeza se mantenía una preocupación de que alguien iba a venir a llevarte de vuelta y era como una angustia que no me dejaba disfrutarte.  

 En el segundo sueño, la noche del sábado, estabas con nosotros, mas bebé todavía, quizás de unos tres meses y yo te daba pecho y te arrullaba; luego iba donde tu papá y le decía: cómo le vamos a explicar a todo el mundo que en verdad Aura nunca murió, que fue una equivocación y que todavía está con nosotros. Te cuidaba y abrazaba mucho.

 Sábado y domingo fueron graves para mi. Al despertarme estaba como aturdida y confundida, y por un microsegundo, totalmente alejada de la realidad; pero bastó que terminara de abrir los ojos para recordar y entender cual es nuestra cruel verdad. Traté de pensar en otra cosa, de mejorar el ánimo, pero no lo logré. Hasta cierto punto fui feliz en mis sueños y volver a la realidad dolió casi como si todo hubiera vuelto a pasar.

 Los días pasan, el tiempo pasa y nosotros te seguimos extrañando. El hueco en el corazón se hace más grande y profundo. Nuestra realidad nos pesa y hay veces en que quisiéramos estar bien ya, poder volver a respirar y ser “normales” de nuevo; pero sabemos que eso no va a pasar. Tendremos que crear una nueva versión de nuestras vidas, de nuestra “normalidad”.

 Nosotros vamos a estar bien mi Chuna Chuna, pero esto toma tiempo. Perderte nos ha causado un dolor que jamás imaginamos posible, por lo que recuperarnos va a tomar tiempo. Habrá días en que estaremos mejor que en otros, pero todos los días te pensamos y extrañamos. Todos los días nos duele, ese hueco en el corazón está ahí y nada ni nadie lo podrá llenar. No te asustes ni te preocupes, llorar está bien, nos reconforta y hasta nos calma. El dolor nos llega sin avisar, en los momentos menos esperados y no tiene que haber pasado nada en particular, simplemente estás permanentemente en nuestra mente y corazón y es lógico que nos caigamos; lo importante es que estamos tratando y viviendo día a día. Nos tenemos el uno al otro y tenemos a Paz que también te extraña y que nos necesita.

 Perderte es algo que nunca acabará. Estamos constantemente extrañando las memorias que nunca hicimos, en el futuro que nos imaginamos contigo.

 No solo te perdí a ti mi bebé, sino que también me perdí yo. Me llené de miedos e inseguridades, me falta confianza en mi misma y esperanza en la vida. Me convertí en una persona que no reconocí al principio, pero con la que me he llegado a encariñar en estos tres meses. He comprendido que está bien sentirse como me siento. Está bien tener miedo de la vida, del futuro, de todo. La vida es frágil y perderte a ti me lo ha recordado. Ya no soy la misma persona que era antes de ti, mucho ha cambiado, mi alma cambió. Quien yo era en el pasado, ya no soy más. Mucho de mi murió contigo, pero quizás fue mejor, porque ahora siento mi alma más conectada con el mundo, con el ahora.  

 En un instante, todo cambió y más nunca volvió a ser como antes.

 Gracias por hacerme mejor persona mi chiquitita.

 Hasta que nos volvamos a encontrar. Te amo con el alma.

Mami

 

Un comentario sobre “Querida Aura

  1. Anallissa, siento como si este blog lo hubiese escrito yo misma, me siento tan identificada con tus palabras… y es que como no estarlo?, las que hemos pasado por algo así tenemos en común un dolor como ningún otro, es algo tan antinatural, el orden de la vida cambió y nos tocó a nosotros. Solo nos queda pensar que si, que nuestras hijas nos esperan y que nos volveremos a encontrar, ojalá en un lugar más feliz,

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